14 agosto 2008

SE BUSCA RELATO

09/11/1989 -2009
Hace 20 años cayó el muro de Berlín. Fue un hecho histórico, marcó un cambio del escenario político, social y económico. No sólo reflejó el inicio del fin del régimen colonial soviético, sino, que vino a marcar el triunfo del sistema neoliberal por sobre el modelo colectivista; la democracia capitalista se impone sobre el centralismo democrático.
Mas allá de quienes fueron los responsables de este hito, Juan Pablo II, Tatcher, Reagean, Gorbachov -sin duda- u otros; a la distancia, me estremece la fuerza de dos conceptos que empujaron la caída del muro: Perestroika y Glasnost, Renovación y Transparencia. Son dos conceptos, dos palabras que tienen una resonancia y una significación tan profunda que hasta hoy habitan en la cabeza de millones de ciudadanos del mundo.
En Chile, en 1988 los conceptos movilizadores fueron Democracia y Libertad, y fueron tan eficaces, en su contexto específico, como lo fueron Renovación y Transparencia en el suyo. Estos conceptos movilizaron a una gran masa de compatriotas para derribar una dictadura de derecha y neoliberal -vaya contradicción-.
Hoy en Chile no tenemos conceptos que nos permitan abrir puertas o derribar nuestros muros. La política chilena de 2009 no tiene relatos eficaces y movilizadores, ni derecha ni izquierda, ni díscolos ni centristas.
Muchos están en la búsqueda de conceptos que configuren un relato. Hay quienes hablan de Cambio, ya lo hizo Lavín sin gran éxito para su proyecto. Otros espetan Corrupción o Inseguridad sin lograr aunar conciencias. Hay quienes hablan de Progreso y Empleo o quienes se refieren a Protección Social. Los argentinos hace unos años gritaron Que se Vayan Todos, y ahí están, todos y todas. Me extraña que el concepto Anular no esté presente como relato catalizador de la disidencia e inconformismo que parecen abrazar las grandes minorías. Se busca relato, ojalá pop y breve. Pero el relato no llega a Chile.
Nuestra sociedad está mediada por la televisión y gobernada por las imágenes; tal vez estamos en la antesala de un gran acto, de una acción de arte social. En esta campaña presidencial les aseguro que no tendremos conceptos ni relatos; sólo tendremos una imagen construida colectivamente, que modificará nuestra geografía social y política. Será el primer paso, un picotazo sobre el hormigón armado de un modelo en donde hoy comulgamos moros y cristianos y que ha demostrado ser injusto e insensible.
No se cuándo ni cómo, sólo sé que llegará.
Un pie de página: mientras en Chile, la noche de ese jueves 9 de Noviembre la felicidad me embargaba por la explosión de libertad expresada en la caída del muro; en Centro América, mi padre y sus compañeros de ruta, sentían que este muro se les caía encima, aplastando sueños y utopías, cambiando sus vidas y sus proyectos para siempre.

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